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La Cocina de mi Barrio

Receta de salsa de tomate picante

Preparación 30 minutos
Cocción 15 minutos
Cantidad 4 Personas

 

Con esta salsa de tomate picante podrás ofrecerle un toque exótico muy particular a tus platos, así que sigue el punto por punto que te indicamos en Lacocinademibarrio.net para hallar el punto exacto de picante y la gozes como jamás.

Esta salsa es especial para bastantes tipos de platos, así que si eres apasionado de las comidas picantes no tengas dudas en integrar esta salsa a un plato de pollo frito o a un plato de mejillones.

¡Ya verás qué fácil es!

Ingredientes

  • 1 kg. de tomates
  • 2 ó 3 guindillas
  • 1 cebolla
  • 1 pimiento verde
  • 1 diente de ajo
  • Aceite de oliva virgen
  • Sal
  • 1 migaja de azúcar (opcional)

Preparación de la salsa de tomate picante

  1. Veamos cómo se hace una rica y exquisita salsa de tomate picante. Antes que nada tienes que lavar los tomates bajo el agua del grifo, escurrirlos bien y quitarles la piel. Una vez los poseas pelados, jura cortarlos en trozos lo más pequeños probables.
  2. Ten presente que cuanto mejor picaditos estén, más fácil se harán después. Cuando los poseas completados resérvalos.
  3. Luego pela también la cebolla, y pícala también lo más pequeñita que consigas. Lava el pimiento y haz lo mismo con él. Reserva por ahora estas verduras.
  4. Pon un fondo de aceite de oliva en una sartén, a ser viable virgen plus, puesto que le dará un gusto más intento a tu salsa. Caliéntalo a fuego medio, y mientras pela y corta en láminas el diente de ajo. Cuando esté ardiente el aceite, echa el ajo a la sartén.
  5. Una vez se comience a tostar el ajo (no coloques el fuego muy alto), echa con precaución las verduras y una o dos guindillas.
  6. Te sugerimos que comiences por una, y más adelante, cuando el tomate comience a hacerse, la pruebes. Si aún está despacio de picante para ti, siempre estás a tiempo de añadir la segunda.
  7. Un truquito: si echas una migaja de sal a las verduras, estas van a “sudar” sus propios jugos, y se harán mejor. Espera unos minutos que se “pochen”, oséa, que se pongan blandas y la cebolla transparente.
  8. Ahora ya puedes integrar el tomate picado a la sartén, con un pizca de sal a tu manera. Tienes que bajar el fuego, ubicar una tapadera encima, y levantarla ocasionalmente para eliminar y machacar los tomates con una cuchara de palo.
  9. ¿Quieres entender otro truco? Aunque puedes llevarlo a cabo, no tienes por qué echar azúcar para contrarrestar la acidez del tomate. Si tienes prisa hazlo, echa una migaja de azúcar. Pero si puedes, deja que el tomate cueza de a poco a lo largo de el tiempo que requiera. Pasado un largo tiempo, va a perder la acidez solo.
  10. Continúa destapando, quitando y machacando hasta que mires que la textura se se ve ya a una salsa, y hasta que el tomate no esté ácido, suponiendo que no hayas echado azúcar.
  11. Cuando pienses que está todo a tu manera, apaga el fuego y pasa la salsa por un chino o por un pasador de cocina, unos cuantos ocasiones si es requisito. Hablamos de que la salsa quede más fina, y se cuelen restos insignificantes y las guindillas.
  12. Y listo, ¡ya has terminado! Ya puedes usar esta riquísima salsa de tomate picante para aderezar el plato que hayas elegido. Pruébala, ¡verás lo buena que te ha salido! Ojalá hayas disfrutado esta receta, ¡que aproveche!

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